3.1.15

El bicho raro hacía tonterías para iluminarse los mocos

Aquel bicho raro a medio hacer, que sobresalía por la valle del Coso pero nos dejaba con la incógnita de su posible cresta, al terminar antes el tabique que hacía de lienzo, tenía una nariz extraña. Nunca antes había visto una, inventada de aquella forma, del que parecían salir dos cámaras de luz como para iluminarse los mocos. Otro bicho menos raro pues llevaba casco, parecía sujetarle el cuello como deseando que no hiciera tonterías. Él. El bicho raro. ¿Tonterías? Sus ojos hacían chiribitas mirando al suelo en busca de no tropezar. No quise acercarme más por si acaso.

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