29.4.15

El techo contiene a veces las ventanas a la luz

El techo contiene a veces las ventanas a la luz. Es la iglesia de San Lorenzo de Sevilla. No tiene ventanas, aberturas al cielo, por eso lo llenan de santos iluminados, de oros y terciopelos pintados. La luz no acoge, aunque sea artificial.

25.4.15

La flor del azahar en un frasco pequeño

Esta flor de azahar no es la más bonita, pero es de las que más olores nos lleva al pensamiento. Una vez que te entrega sus fragancias ya nunca la puedes olvidar. Luego se convierte en naranja, pero cuando la vez nunca piensas en eso, solo en no irte de su lado.

19.4.15

Vuelven a engañarnos. Esta vez las flores primaverales

Las flores nuevas viene a tropel, dispuestas a volvernos a conquistar los campos y las sensaciones. Son unas tramposas pues en muchos casos sólo durarán unas pocas semanas, para convencernos de que todo es mucho más bonito que antes. Y lo curioso es que están en lo cierto.

San Miguel extremeño, un Arcángel sin manos

A este Arcángel San Miguel le falta de casi todo. Está en Jerez de los Caballeros pero con los años ha ido perdiendo las manos y la cabeza del infiel que a sus pies espera el final de la escena. Por cierto, el rostro de este San Miguel no es nada guapo, incluso diría que tampoco tiene cara de muchas luces terrenas. Unido a que lleva falditas, queda como muy especial, disimulable excepto porque lleva alas.

No tiene nada que no sea natural

Muchas veces un simple paisaje ya nos dice todo, ya es el arte puro esperando ser pillado con los ojos. Es un destello de la dehesa extremeña en primavera. Un simple brochazo de los millones que podemos cazar por aquellas tierras. No tiene nada que no sea natural.

10.4.15

No hagas la guerra pues no sirve para nada. Haz el amor

Haz el amor. No hagas la guerra pues no sirve para nada. Solo para que los de siempre vuelvan a tener mejores posiciones y para prohibirnos hacer el amor. Esta obra es anónima.

6.4.15

Método perfecto para saber si estás vivo o muerto

No es cuestión de brujas, pero las bolas de cristal que emplean los adivinos de futuros están al alcance de cualquier mañana de rocío. Todo es cuestión de buscarlas. Mirándolas aprendes a distinguir a los muertos de los vivos. Los muertos salen reflejados al derecho mientras que los vivos siempre se ven al revés en esas bolas. ¿Tú cómo te ves? Pues así estás ahora.

5.4.15

Las mujeres de Amphissa, de Alma-Tadema

Sir Lawrence Alma-Tadema pintó este cuadro al óleo en el año 1887 reflejando como gran parte de su obra la vida de la clásica Grecia y Roma. En este caso titulando la obra como “Las mujeres de Amphissa”. Los seguidores de Baco, el dios del vino, despiertan en el mercado de Amphissa, Grecia, en el que se han desviado de su casa en Fócida durante una noche de baile ritual. Amphissa y Fócida están en guerra, pero las mujeres de Amphissa amablemente ofrecen la nutrición y protección del dios Baco. La pintura muestra una fiesta registrada por el historiador griego Plutarco.

4.4.15

Un mural de Banksy por 150 euros, en Gaza

Esta puerta contenía un mural pintado por Banksy en febrero de este año, cuando la casa de una familia palestina en Gaza estaba en pie sin haber recibido bombardeos hasta destrozarla. Representa a una diosa griega llorando ante tanta destrucción pintada en la puerta de entrada de la vivienda de la familia Darduna que ahora engañados, vendieron esta obra de arte por unos 150 euros cuando su valor es de varios cientos de miles de euros. Incluso tras perder la vivienda siguen siendo engañados por gente sin escrúpulos.

La belleza la creamos nosotros con nuestra mirada

No sabemos donde está la belleza. a veces en la mirada, en la contemplación, en lo novedoso, en lo extraño, en lo diferente. La belleza la creamos nosotros con nuestra mirada.

El “Traslado de Cristo” del genial Rafael, todo un relato

Hay obras de arte pictórico que son auténticas fotografías inventadas con una composición teatral casi perfecta. Este “Traslado de Cristo” del genial Rafael nos muestra un juego de personajes que posiciona en cruz para crear dos grupos perfectamente diferentes uno del otro, llevándonos a mirar más tiempo del habitual todo el conjunto que es una historia completa.

Por una parte casi cada personaje mira a un lado diferente, con la mirada perdida en muchos casos, como queriendo encontrar respuesta al momento tan cruel. Por otra parte ha querido destacar la escena principal sobre la secundaria, dejando a una Virgen que se desmaya algo alejada del conjunto para no restarle protagonismo a su Hijo lívido; Cristo es llevado en una sábana por dos porteadores que destacan por su tamaño y fuerza, como lo hace María Magdalena con los ojos lloroso y el largo pelo al aire como uno de los porteadores, mientras ella sujeta la mano de su amado Cristo. San Juan Bautista emana amor mientras Juan de Arimatea nos mira a nosotros como ejerciendo de anfitrión de la escena.

3.4.15

Hormigas caminando sobre el amarillo

Aquellas flores eran atacadas sin piedad por las hormigas de la calle. Gracias a ellas eran fecundadas en la polinización. Ellas no lo sabían, simplemente se movían en busca de azúcar, pero lograban ese trabajo sumamente delicado de fecundar una flor para que luego puedan volver a nacer otras tras el ciclo cerrado de flor y fruto. Trabajo en equipo y sin programación.

Vestidos del siglo XVII en Madrid

Este cuadro de finales del siglo XVIII nos retrata a la sociedad opulenta de Madrid que iba a la Feria de la Cebada en la plaza de su nombre en busca de muebles, comidas, alfombras o cerámicas y lozas para las viviendas. Pero yo me fijaría en los vestidos, en las formas tan opulentas de vestir la clase alta de aquella época, poco cómodas la verdad, que contrastan entre ellas. El cuadro es de Manuel de la Cruz y Cano.

2.4.15

Una mirada desde el poder animal

Cara de mujer seria, de señora con poderes en su vida, con esa sensación de dureza que la hace infranqueable. Señora que domina los leones y dragones, que controla con sus carnosos labios el poder desde lo alto. No mira a nadie, pero nos ve a todos.