25.6.15

Son simples rocas con pelos, pues también a las piedras les crecen

También a las rocas les crecen los pelos, pues aunque no parezca que se mueven, en realidad están tan vivas como nosotros, aunque mucho más lentas en sus vitalidades pues saben que van a vivir millones de años. Por eso se dejan crecer el pelo y no se preocupan por cortárselo. Más, si es verde brillante.

23.6.15

Se estaba comiendo a una niña pero tuve miedo

Parecía el monstruo de las galletas comiéndose a un niño, más bien a una niña por su pelo. Ella parecía defenderse con sus manos sujetando la que podría ser una espesa y gruesa lengua del bicho que además estaría pegajosa y asquerosamente húmeda. Pero no me quedó claro aquello. Parecía una serpiente marina, pero su ojo era más grande que su boca y esta más pequeña también que su propia lengua áspera y rugosa. No sé. Todo se producía en la orilla del Atlántico, sobre la superficie del agua turbulenta. Algo no me encajaba bien, pero me fuí rápido no se me fuera a comer a mi. Las lenguas pegajosas me dan mucho miedo.

21.6.15

Cristo crucificado de Francisco de Goya

Esta gran obra de Francisco de Goya, el “Cristo crucificado” fue pintado en los primeros meses del año 1780 como ejercicio práctico para ser admitido como académico de mérito en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y en el año 1785 ya consta que estuvo primero en la basílica de San Francisco el Grande de Madrid, luego y tras la desamortización en el Museo de la Trinidad y desde el año 1872 en el Museo del Prado.

Es un Cristo de tamaño natural y con una depurada técnica dando ejemplo de su dominio de la anatomía humana, del sentimiento del dolor, con una boca entreabierta que además de intentar respirar intenta comunicarse ayudado con la mirada, hacia un cielo que parece esperar su llegada. Cristo se empequeñece y casi se debilita ante una cruz inmensa, es un gesto muy humano.

También en la naturaleza se puede ser diferente

No es habitual ver flores verdes, pues ese color se lo tienen asignado entre las plantas para sus propias hojas y no para las flores. Pero siempre es posible encontrar la flor discordante, la sensación de que también en la naturaleza se puede ser diferente.

17.6.15

Aquella gaviota creyó en mí. Y no me conocía de nada

Al verla me acerqué lentamente y solo un par de pasos, pero ella dejó de estar ensimismada para girar su cabeza hacia mi.
—¿Qué pretendes?— me preguntó con la mirada.
—Nada, es un instante, me voy enseguida— le dije mientras me buscaba la cámara del bolso.
Volviço a girar la cabeza hacia el mar y pasó de mi. Aquello me tranquilizó pues supuso que me había creído.

No estoy indignado. Estoy encolerizado. Dicen, decimos

La sociedad ya no está solo enfadada, está encolerizada. La diferencia no es mucha en cantidad, pero sí en calidad. Las decisiones que se han tomado en el mundo electoral supone ganar un tiempo muerto, un periodo corto de espera, de ilusión contenida por parte de los que más sufren, que creen que peude haber solución. Si en breves meses esto no cambia, la desilusión se unirá a la cólera. Y una cólera sin pensamientos positivos de futuro, sin esperanzas de mejora creíble, es muy peligrosa.

16.6.15

Calle Sant Honoré por la tarde, del pintor Camille Pissarro

Este cuadro impresionista titulado Calle Sant Honoré por la tarde con efecto de lluvia del pintor Camille Pissarro está en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid y sobre el mismo pesaba la losa de estar a la espera de una sentencia judicial que tras 10 años de juicios casi finalmente ha sentenciado que el cuadro debe permanecer en el museo en el que se encuentra desde el año 1992. Queda la posibilidad de recurrir la sentencia final.

Este cuadro data del año 1897 y pertenecía durante los años de la II Guerra Mundial a una mujer judía, Lilly Cassirer, que tuvo que mal venderlo por 360 dólares para poderse pagar un visado que le permitiera salir de Alemania. En el año 1976 fue adquirido por Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza y en el año 2000 al ser descubierto por una nieto de Lilly iniciaron los procesos para conocer la verdadera historia de la obra y demandar su restitución cinco años después. Y en el año 1958 y tras reclamación al Gobierno de Alemania este le entregó una compensación de 120.000 marcos por la venta en precario precio. Esta obra está ahora valorada sobre los 15.000.000 de euros.


Al acercarnos a la obra podemos ver la forma de trabajar de los impresionistas con pinceladas brutas, gruesas, sin detalle, para lograr al final una obra con gran detalle aunque parte de certeras pinceladas. Es un poco como el mismo trabajo de cualquier impreso realizado con puntos minúculos pero todos redondos (o casi) o como el puntillismo que también se practicó por las mismas épocas artísticas.

El Museo Thyssen Bornemisza de Madrid está estudiando tras la sentencia, algún tipo de reconocimiento moral a la que sin duda reconoce como dueña de la obra en los años 40 del siglo XX, pero que ya recibió compensación por parte del Gobierno de Alemania, y que fue adquirido legalmente por Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza.

15.6.15

Una tapia llena de ventanas extrañas

Los golpes de vista, las sensaciones de los espacios, las mezclas de elementos y colores, esas ventanas tan curiosas que más parecen aperturas de carga y descarga que ninguna otra cosa posible, me llevó a quedarme mirando un instante desde la ventana del tren, tan largo, que me dió tiempo a disparar. Solo buscaba el graffiti pero pillé todo.

Si los mataderos tuvieses paredes de cristal…

Me encantan los textos que encantan, que mueven sensaciones y sentimientos, que llaman al orden o a la cordura, que provocan o que mienten. Me encantan los gritos de la calle. Este es uno de ellos. Efectivamente yo sigo comiendo carne, pero intento no mirar. Es cinismo, es trampa, pero es también pura supervivencia. Si me asomara no comeria carne y no quiero negármela.

"Si los mataderos tuvieses paredes de cristal, todos seríamos vegetarianos"

12.6.15

Antoni Pitxot nos ha dejado sus piedras, formando historias y paisajes

Hoy ha fallecido el íntimo amigo del genial Salvador Dalí, el también artista y pintor catalán Antoni Pitxot. La primera vez que ví obras suya fue en el mismo Museo Dalí de Figueras donde me impresionaron sus particulares maneras de ver con un elemento tan sencillo como las piedras, todo un mundo de paisajes o retratos, de poemas o historias, como si de un simple puzzle se tratara. 

7.6.15

Curro González y sus enjambres humanos…, sin humanos

El artista sevillano Curro González nos deja esta obra del año 1987 y sin título, dentro de algunas de sus colecciones suyas en las que nos habla de los enjambres humanos, con su particular humor y mirada, simulando un edificio con ventanas abiertas donde podemos contemplar vidas ajenas, colores que no nos pertenecen, espacio extraños donde se supone que viven personas también ajenas a nosotros, pero que para ellas esos pequeños núcleos de color sí les representan su vida, su hogar familiar. Son espacios vacíos, donde el color y las particulares formas de cada habitación fingida, es lo único que sirve para darles vida. Creemos que dentro de cada vivienda hay personas con la luz encendida, pero no las vemos.

Tú primero… y yo debajo

No sé porqué. Pero tú primero y yo debajo. Y haremos guardia esta noche meciéndonos en lo complicado, para gozar más. ¿Cuantos síes son necesarios para compensar los noes?

Tú primero… y yo debajo, para hacerlo difícil

No sé porqué. Pero tú primero y yo debajo. Y haremos guardia esta noche meciéndonos en lo complicado, para gozar más. ¿Cuantos síes son necesarios para compensar los noes?

¿Cuantos síes contienen tus noes?

¿Cuantos síes contienen tus noes?
Déjate mecer por pónmelo difícil. Esta noche haremos guardia por turnos. Tú primero. Y yo debajo.

Poema visto en la biblioteca Cubit del Rabal de Zaragoza.

4.6.15

Los Siete Sacramentos de Rogier van der Weyden

La obra “Tríptico de Siete Sacramentos” del pintor flamenco Rogier van der Weyden (Rogier de la Pastura) para la iglesia de Poligny y que la podemos contemplar ahora en Madrid en el Museo del Prado en una colección del Real Museo de Bellas Artes de Amberes. Pintada sobre tabla entre el año 1440 y 1445 representando tres Sacramento en la tabla derecha, tres en la tabla izquierda, dejando la comunión en la tabla del centro, detrás de la crucifixión de Jesús.

Obra llena de símbolos, indicando mucho más que lo que se puede ver en una mirada rápida. La propia escena está desarrollada como si fuera el siglo en el que se pinta el cuadro, no vemos la escena de la crucifixión en el siglo I d.C. sino en el siglo XV y dentro de una iglesia gótica. Toda la obra, las tres tablas, donde una continúa a la otra, representan una imagen que trasciende el tiempo, muestra a María desmayada y sujeta por San Juan, todos los personajes vestidos según las ropas del siglo XV, pero representando una escena atemporal. A la derecha vemos a María Magdalena y a María de Salomé, mientras que María de Cleofás a la izquierda se ve entre dos tablas que la cortan.

La cruz de madera y la figura de Jesús destacan por su tremenda altura que da la sensación de estar fuera de perspectiva, pero sin duda el artista y su taller buscaban la doble intención de una representación de los Sacramentos pero por encima de todos y llevándose la mirada de los espectadores, la figura de Jesucristo como mirando desde la muerte todo el funcionamiento de su obra. Está como mirando todo desde el techo de la iglesia, que es en esta caso casi como decir que estaba en el cielo de la iglesia.

2.6.15

Simplemente es eso, la dehesa extremeña en primavera

Mirada a través de una ventana. Simplemente es eso. Un viaje en tren, un paseo rápido por la dehesa extremeña, un paisaje maravilloso, unas formas que ayudaban a creer que estábamos ante un cuadro impresionista, unos colores de primavera. Simplemente es eso.

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¿Qué es el impresionismo en el arte moderno?

El impresionismo es pintar la luz. Ya no se trata de pintar objetos o escenas o personas. Se trata de reflejar en el cuadro y si acaso en una fotografía, el mundo que nos rodea y el aire que envuelve el momento, la luz que crea formas pero sobre todo sensaciones. Lo importante es crear impresiones sobre el espectador. Son cuadros llenos de color, de grandes y contundentes pinceladas, manejando el pincel como nunca antes se había empleando, dejando claro que con unos golpes de color y de pincel grueso se logra reflejar el momento. Es necesario una energía juvenil en esta pintura que nace a finales del siglo XIX en Francia y sus primeros artistas más precursores y con más cantidad de obras son Manet y Monet. Muy conocidos son también Degás, Cézanne, Pissarro, Sorolla, Rusiñol o Renoir. Dejo el que está considerado el primer cuadro del impresionismo, de Claude Monet. Sin duda empezó como un movimiento pictórico en contra del academicismo, a favor de la espontaneidad, del instante, del golpe de pincel corto empleando casi siempre colores básicos y complementarios, colores fáciles que simplemente crear luz y formas con manchas que vistas de cerca no dicen casi nada.