28.3.16

El triunfo de la muerte de Pieter Brueghel el Viejo




El holandés Pieter Brueghel el Viejo pintó esta obra titulada “El triunfo de la muerte” sobre el año 1562. Considerada una obra moral que muestra el triunfo de la Muerte sobre los vicios y el destino de los humanos si siguen con su camino de dispendios y lujos, muestra con un gran ejército de esqueletos como va arrasando la Tierra una Muerte imparable. Es la Muerte montada a caballo y recogiendo cráneos que está en contra del sexo, del juego, de la gula, de todo lo que representan pecados capitales. Intenta que todos se metan en una especie de gran ataúd, de donde salen ya esqueletos y convertidos en nuevos soldados de la muerte. Joroba qué aburrida ¿no? Muy en la línea de The Walking Dead.
Dejo unos detalles y la obra completa. Creo que hay que mirarla con humor.Por cierto, esta obra está en el Museo del Prado de Madrid.

27.3.16

La buena ventura, de Georges de la Tour

Este cuadro de Georges de la Tour titulado “La buena ventura” representa una escena picaresca del siglo XVII: cuatro astutas ladronas están robando a un muchacho incauto. La víctima, concentrado su atención en la vieja que le lee la palma de la mano, no se da cuenta de que una muchacha le está quitando la bolsa del dinero, mientras una cómplice ya tiene la mano preparada para hacer desaparecer la bolsa y, al mismo tiempo, una hermosa joven de piel clara le está cortando la cadena que sujeta un medallón de oro, mientras le mira a los ojos. Un clásico juego de manos, muy habitual todavía en estos tiempos actuales.

¿Para qué sirve el Arte? ¿Cúal es el valor del Arte?

El valor real del arte se basa en su poder liberador de manifestarse y mostrar.
También lo entiendo como ese momento de claridad que ningún otro método puede mostrarnos mejor.
René Magritte       

22.3.16

NIñas de Santiago Lagunas, abstracción del Grupo Pórtico

El pintor zaragozano Santiago Lagunas, precursor de la abstracción pictórica en España, pintó ya dentro del "Grupo Pórtico” esta obra en el año 1951 que tituló “Niñas”, una de sus últimas obras antes de dedicarse casi en exclusividad a la arquitectura, otra de sus grandes pasiones. Volvió a la pintura en sus últimos años de vida, entre los años 1974 y 1995.

17.3.16

Santa Úrsula con las once mil vírgenes. Más o menos

Esta obra titulada “Santa Úrsula con las once mil vírgenes” tiene un autor curioso. Se le conoce como “Maestro de las once mil vírgenes” pues se le conocen más obras, pero no se sabe su nombre real. Este cuadro, hoy en el Museo del Prado, data aproximadamente del año 1490, realizado el temple sobre tabla de madera. Se cree que es de un artista pintor de Segovia del que no se conserva obra firmada.

En esta obra vemos detrás de Santa Úrsula a la posiblemente reina de Sicilia Santa Gerasina rodeada de sus cuatro hijas: Victoria, Juliana, Áurea, Babilia. Vamos también a su izquierda al Papa Ciriaco y a algunos obispos. El personaje que está junto a Úrsula tiene un rostro muy afeminado aunque es un hombre. Y curiosamente el hombre de la zona de la izquierda que también lleva un sombrero rojo es un añadido posterior, pues si vemos el cuadro con detalle, veremos que el sombrero no encaja en la obra.

16.3.16

El empadronamiento en Belén de los pintores Pieter Brueghel

El cuadro que vemos en las tres versiones se titula “Censo en Belén” o “El empadronamiento en Belén” obra el primero del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo. Es un óleo sobre tabla, pintado en el año 1566, y mide 115,3 cm de alto y 164,5 cm de ancho. Se exhibe actualmente en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica de Bruselas, Bélgica, aunque es de la colección de arte de Amalia Lacroze de Fortabat, Argentina

El tema del empadronamiento en Belén, derivado del censo decretado por el emperador Augusto, y descrito en el Evangelio según San Lucas, no es muy frecuente verlo representado en el arte. En este caso Pieter Brueghel el Viejo pinta un paisaje nevado, en el que las  figuras de los protagonistas son de pequeño tamaño y aparecen perdidos en el entorno nevado. No es una representación de la sociedad de aquellos tiempos, es más un divertimento donde vemos a la sociedad de los Países Bajos en los años en que fue pintado el cuadro, gobernados por España de una forma un tanto déspota y con graves problemas de convivencia y pobreza. 


Es de destacar la sencillez con la que retrata a José y María subidos en el burro y arrastrando una vaca en medio del cuadro. Como también la escena de la izquierda donde se agolpan decenas de viajeros en un intento por encontrar techo para dormir en ese día de desplazados.


Los otros dos cuadros son variaciones del primero, posteriores y realizados por Pieter Brueghel el Joven, el hijo primogénito del primero, y que gran parte de su obra está constituida por variaciones de cuadros realizados por su padre. El tratamiento es muy similar pero el detalle de las figuras y el color confieren a sus obras un pequeño toque naif, mucho más suave que su padre en las texturas de los elementos de las obras.

14.3.16

Las celebraciones turcas del final del Ramadán

Esta obra la tituló el pintor Fausto Zonaro con el título de “La celebración”, mostrando una clásica fiesta de turcos en el barrio de Kurtulus (entonces llamado Tatavla) de Estambul. La escena representa a las celebraciones locales de Eid al-Fitr, la fiesta que celebra la ruptura del ayuno de Ramadán. Tradicionalmente hombres con sus mejores trajes típicos bailan felices con el acompañamiento de músicos en medio de una multitud de espectadores.

Muy posiblemente el propio Fausto Zonaro quiso quedar reflejado en esta escena, siendo el personaje que en segunda fila y con un sombrero de ala, observa la escena desde la derecha del cuadro.

Equilibrista sobre el alambre, una obra naif sencilla

El artista brasileño Crisaldo Morais, nacido en la ciudad de Recife en el nordeste de Brasil mezcla en esta obra “Equilibrista sobre el alambre” trazas de ilustrador de diseño gráfico convencional con un cubismo muy redondeado o un surrealismo alegre y naif que produce ternura y sorpresa. Esta obra la pintó en el año 1984 con 52 años de edad.

9.3.16

Si tú quieres, esto también es arte. Tú mismo

A veces una mirada artística de unos objetos no tienen que llenarnos para nada todo el gozo posible, sirve con que nos atrapen la mirada unos instantes, detectemos la originalidad, el saber elegir el golpe de efecto, el plantearnos otra mirada diferente y nada común. Es lo que pasa con esta entrada de un bar en Zaragoza. No sé por qué no vamos a poder considerar a este detalle como arte con mayúsculas, pues sin duda para mi lo es. Y con que sea para una sola persona, ya casi diríamos que se acerca mucho a serlo. Hay que perder la seriedad al arte.

1.3.16

El final de una bella vida, en la tarde de Magritte

Esta obra del belga René Magritte la tituló “El final de una bella tarde” y lo pintó en el año 1964. Dentro de su forma de encarar el pensamiento surrealista, Magritte juega con la palabra “tarde” con los dos conceptos más fáciles. Tarde del final del día y tarde de final de la vida. Dos amores que se observan y deciden vivir el final del día, juntos. A Magritte le quedaban 3 años de vida cuando pintó esta obra.