7.6.16

Manipular una imagen es crear otra imagen

La imagen más parecida a la realidad es la superior derecha, pero…
En la fotografía como en todas las artes hay un contrato no escrito entre el creador y los espectadores, admitidos por ambas partes, de que se va a mentir. Sí, sí, de que el autor va a crear, a construir, a mentir pues no existe, no hay nada antes de su intervención y/o su mirada, y el espectador se deja llevar por esa mentira, esa creación. Sabe en la mayoría de los casos que el creador nos va a mentir con su historia.

No hay nada antes de escribir, no lo hay antes de rodar una escena de cine, antes de representar una obra de teatro, ni lo hay sobre el lienzo o la base antes de ponernos a pintar, y sin duda tampoco hay nada —donde más nos cuesta entender esto— en el soporte fotográfico que nos enseña una escena. Es el artista quien crea todo, el ambiente, la luz, los objetos, la mirada, los elementos, los diálogos, la historia.

El fotógrafo elige el encuadre, su posición con respecto a la escena, su objetivo, muchas veces su iluminación. Y luego en el procesado —sea digital o analógico, sea más o menos activo— elige otra vez el encuadre, el revelado y la potencia en sombras, luces y color. Eso cuando menos, sin entrar a valorar las múltiples posibilidades que hoy digitalmente tenemos para retocar, aunque antes analógicamente también teníamos algunas con la química, el aliento, las manos y las sombras de estas haciendo reservas fluadas.

Quien piense que el creador está simplemente para reflejar lo que ve (él, en ese momento pero con los ojos sin emplear la imaginación) se equivoca. No ve lo mismo un fotógrafo de 1,65 de altura que uno de 1,83. No lo ve igual con un objetivo de 24 mm que con un tele de 400 mm. Ni lo ve igual él…, ni lo vas a ver tú cuando observes su trabajo. Pero es él quien elige la marca de cámara, la sensibilidad y el modo del disparo, y todo el trabajo posterior hasta que lo veas ya terminado. Si molestan unos carteles del fondo para la historia de lo que nos quiere decir con su imagen, debe quitarlos y jugarse su trabajo en la decisión. Los escritores corrigen mucho, los directores de cine añaden muchos efectos, los pintores mezclan técnicas y borran mucho. ¿Por qué los fotógrafos no podemos modificar y recrear lo que vemos sólo nosotros, para mostrar lo que queremos que veías vosotros?

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